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La democracia frente a los derechos humanos. El gobierno abierto una herramienta fundamental

La democracia frente a los derechos humanos. El gobierno abierto una herramienta fundamental

Por: José Gómez Huerta Suárez [1]

Mucho tienen que ver los derechos humanos con la democracia. Los Estados donde se les reconoce, respeta, tutela y promueve son democráticos. Y los que no los reconocen son no democráticos, o bien, son autoritarios o totalitarios. Para que estos derechos humanos puedan realizarse, y reconocerse dentro de un ámbito real, el Estado, debe gozar de democracia. Es incontrovertible que la democracia permite que todas las personas participen realmente del gobierno de manera activa e igualitaria y cooperen con el reconocimiento, respeto, tutela y promoción de los derechos humanos.

En todos los sistemas donde no existe base de democracia, existen diversas situaciones donde falta equidad y justicia. En cambio, cuando media la democracia, la ciudadanía está inserta en una sociedad donde la convivencia es organizada, donde cada mujer o hombre tiene la garantía de que sus derechos serán respetados y tutelados al igual que se deben respetar el derecho de los demás; donde la convivencia es acorde a la dignidad de la persona teniendo en cuenta su libertad y sus derechos humanos.

El Estado cumple un papel fundamental en el respeto a los derechos humanos porque las autoridades deben, además de reconocerlos, ponerlos en práctica, esto es, brindar la estructura institucional necesaria para garantizarlos, dentro de la sociedad para que puedan desarrollarse en un ambiente próspero.

En ese tenor, la Alianza para el Gobierno Abierto (en adelante AGA) fue suscrita en 2011, para ser una plataforma internacional para los países comprometidos a que sus gobiernos rindan cuentas, sean más abiertos y mejoraren su capacidad de respuesta hacia las peticiones de sus ciudadanos y de esta manera sean democráticos. Desde entonces la AGA ha pasado de ocho a 64 países participantes[2], éste es un esfuerzo global para ampliar la frontera en la mejora del desempeño y la calidad de los gobiernos. Sus fundamentos se encuentran en el hecho de que la ciudadanía desea gobiernos más transparentes, efectivos y que rindan cuentas, con instituciones que robustezcan la participación de la sociedad y respondan a sus necesidades y aspiraciones[3].

México actualmente es un país que se encuentra abrumado de problemas graves, con pobreza, corrupción, inseguridad, desigualdad social, inoperancia en las instituciones, falta de educación y de empleo, etc. También, la democracia tal y como la conocemos en México, se enfrenta a muchos problemas de toda índole, y ha de comenzar a evolucionar en sus planteamientos para adaptarse a las nuevas realidades globales, avanzando hacia mayores niveles de implicación, participación y compromiso de la ciudadanía, reinventando sus valores adoptando y reformulando sus métodos de funcionamiento y representación. Repensar ese gobierno del futuro que queremos, que sirva para reinventar nuestra democracia profundizando en los valores de estas ahuyentando de esta forma a esos nuevos autoritarismos.

El camino de nuestro país hacia un Gobierno Abierto (en adelante GA) está lleno de contradicciones y conflictos, de intereses antiguos y de temores. Cuando un país ha vivido a través de su historia bajo el mando del presidente omnímodo y autoritario, siente miedo de llegar como señala Stein Velasco “al gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, con facultades y controles constitucionales. Necesariamente este elemento requiere para su materialización y autentica operación de una condición fundamental: la participación ciudadana”[4].

Sabemos que pasarán muchos años antes de que podamos ver un avance concreto para la conformación de un GA. Sin embargo, todos los cambios deben considerarse fundamentales para que exista un nuevo modelo de democracia en México, reflejados en la forma en la que deciden los ciudadanos[5].

En México, poco tiempo después de que se unió al AGA en 2011, se empezaron a formar o se fortalecieron organizaciones civiles con el fin de aumentar la participación ciudadana en las políticas públicas del país, que no han llegado todavía a tener un peso decisivo en la toma decisiones. Ahora, en un sentido amplio, el GA se refiere a que la gente tenga el derecho de acceder a documentos y procesos de gobierno y la idea de que el ciudadano tenga el derecho de controlar y participar en el gobierno.

El Gobierno mexicano no comprende que es el GA. Cinco ejemplos claros de la ausencia del GA en México:

  • Presupuestos abiertos: el funcionariado público, a través de un portal de transparencia, deberían publicar en línea los gastos generados por el gobierno, a las 24 horas de que se hayan producido sin tener que solicitarlo.
  • Parlamento abierto: no sabemos en qué gastan los recursos las y los diputados en particular en el rubro denominado “las subvenciones”, no sabemos las y los ciudadanos cómo eligen los diputados a sus asesores; es raro que tengamos noticia de lo que hace cada uno de los diputados anualmente, no tienen la obligación de rendir cuentas, tampoco las y los  ciudadano no podemos participar en la discusión de iniciativas.
  • Portal ciudadano: Las peticiones de las y los ciudadanos son publicadas en línea y las propuestas llegan directamente al gobierno (se traduce como una política pública hecha por la gente).
  • Crear un portal que sea un canal de prestación de servicios para los turistas. Por ejemplo: Tener el registro obligatorio de los prestadores de servicios turísticos que operan regularmente en el país. El portal debería contener el registros de personas físicas y morales a cargo de las siguientes actividades: Hospederías (albergue, hotel,  resort, bed and breakfast y hostal etc.); Agencia de viajes; Transportistas turísticos; Parques temáticos; Campamentos de Vacaciones; Guías de Turismo. También, un sistema de registro de todas las obras turísticas que se estén edificando.
  • Portal sobre medidas realizadas por el gobierno para promover la equidad de género y la no violencia contra la mujer.

Establecer espacios destinados al Gobierno Abierto sería una herramienta que permitirá que determinados anteproyectos de Ley, planes, programas, estrategias e iniciativas públicas de interés para el conjunto de la comunidad y con ello, puedan ser debatidos y completados con las opiniones de los ciudadanos. Por lo anterior, se entiende, que debe de existir una relación basada en la colaboración con el gobierno en la que los ciudadanos participan activamente en el proceso de formulación de políticas públicas. Se deben de reconocer funciones de la ciudadanía para proponer opciones de política pública y dar forma al diálogo sobre las mismas.

En este sentido, entendemos que el GA trata de ser un modelo de mayor eficiencia, considerando la acción de gobierno como la prestación de un servicio y a los ciudadanos como usuarios de este. Podríamos entenderlo como un ideal político y democrático, pensando en que los ciudadanos juegan un papel activo como promotores de su propio gobierno. Estos ejemplos mencionados se traducen de la siguiente manera, la obtención de una información focalizada que tiene el Estado y que proporcionara a la sociedad. Esto podría limitar la corrupción existente, por ejemplo:

  1. Si se informará a la sociedad del gasto público o los contratos para construir;
  2. Si se informara a la sociedad de los resultados de la construcción;
  3. Si se informara del impacto que se tuvo con la elaboración de dicha construcción;
  4. Si la información proporcionada por el Estado, no es clara o no está lo suficientemente desglosada, carece de confiabilidad, luego entonces provoca la falta de empoderamiento de la sociedad[6], que es fundamental para que se dé el GA.

Por otro lado, el Estado mexicano al formar parte de la AGA, tiene que tener un plan de acciones para tratar de maximizar la cobertura del GA, por esta razón debe cumplir con estándares internacionales[7]. Es un compromiso, en donde se señalan metas concretas y procedimientos y se estudian con toda seriedad los problemas nacionales. El GA no debe ser considerado un programa anual o decenal del Ejecutivo; a la ciudadanía en conjunto con los tres niveles de gobierno, les corresponde organizarlo, puntualizarlo y actualizarlo, a medida que se avanza en su estudio y aplicación.

El objetivo de un compromiso internacional de estas dimensiones, es establecer las bases y principios en que se sustentarán las actividades que han de realizarse a lo largo del periodo establecido. Es el equilibrio entre lo que se quiere conseguir y lo que se pretende alcanzar con los medios disponibles. Los compromisos que se hacen con respecto al GA llevan contenidos sociales que intentan modificar las formas y estructuras generales del país. La solución a los problemas políticos, a la situación de la transparencia y la rendición de cuentas, se manifiestan claramente en éstos.

Una sociedad democrática debería tener la información necesaria para tomar las decisiones adecuadas acerca de quién los está gobernando. Además, el gobierno mexicano tiene que rendir cuentas, ser efectivo y proveernos de la información necesaria para saber en qué se gasta. Vemos actualmente, muy grave que exista esta opacidad, que no podamos nosotros buscar y tener reflejado dónde se va nuestro dinero. Por eso, es necesario el uso efectivo de los principios del GA, si no lo hacemos tendríamos un gobierno opaco como señala Ramírez –Alujas[8]:

  • Un Gobierno opaco no aporta información suficiente para configurar adecuadamente el voto, abusa de las asimetrías de información y reduce la calidad del voto.
  • Un Gobierno opaco se apodera de lo público y lo gubernamentaliza en el mejor de los casos o lo patrimonializa en el peor.
  • Un Gobierno opaco impide comprobar la imparcialidad de sus decisiones.
  • Un Gobierno opaco que no rinde cuentas no se somete realmente al derecho.
  • Un Gobierno que no rinde cuentas no aporta información para definir el voto con independencia.

 

1 Doctor en Derecho por la UNED en España.

2 http://www.opengovpartnership.org/es

3 Discurso pronunciado por Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos de América, en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 23 de septiembre de 2010, en Ramírez Alujas, Álvaro V. y Dassen Nicolás, op. cit., p. 49.

4 Stein Velasco, José Luis, Democracia y medios de comunicación, México, UNAM, 2005, p. 8.

5 Cfr. Luna Pla, Issa, “Empoderamiento pro-desarrollo humano con información pública”, en Derecho Comparado de la Información, N. 21, UNAM, CELE, Universidad de Palermo, enero-junio 2013, pp. 73-74.

6 Ibíd. pp. 74.

7 Véase Plan de acción de México 2013-2015. Integrantes del Secretariado Técnico Tripartita (STT) Alejandra Lagunes Soto, Representante del Gobierno de la República, Coordinadora de Estrategia Digital Nacional, Presidencia de la República. Gerardo Felipe Laveaga Rendón Representante del IFAI, Comisionado Presidente Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI). Haydeé Pérez Garrido, Representante del Comité Coordinador de la Sociedad Civil Coordinadora de transparencia y rendición de cuentas Fundar Centro de Análisis e Investigación, A.C. y el Comité Coordinador de la Sociedad Civil Artículo 19, CIDAC, Cultura Ecológica, GESOC, IMCO, Fundar, Social TIC y Transparencia Mexicana.

RAMÍREZ-ALUJAS, Álvaro V.  y DASSEN Nicolás, “Gobierno abierto: la ruta hacia una nueva agenda de reforma del Estado y modernización de la administración pública en América Latina y el Caribe”, en Nicolás Dassen y Juan Cruz Vieyra (eds.), Gobierno abierto y transparencia focalizada: tendencias y desafíos para América Latina y el Caribe, Washington D. C., Banco Interamericano de Desarrollo, 2012, p. 105.