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“La Agenda 2030 es profundamente feminista”

Cristina Gallach, alta comisionada para la Agenda 2030, cree que las prioridades de España deben ser la lucha contra la desigualdad, especialmente la de género, y la preservación del medio ambiente.

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18 JUL 2018 – 05:54 CDT

Hace doce días Cristina Gallach (Barcelona, 1960) fue nombrada alta comisionada para la Agenda 2030. Su labor es, desde ese momento, la coordinación de las actuaciones para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Primera misión: presentar los progresos de España este miércoles en el Foro Político de Alto Nivel que se celebra en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Lo hace como “maestra de ceremonias” junto con los ministros de Exteriores, Josep Borrell, y de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Gallach cree que España llega al examen con algunos deberes hechos, tras casi tres años de inacción, gracias a la “aceleración y profundización” en el trabajo de análisis sobre la situación del país respecto a los retos que planeta esta agenda de la ONU que se ha llevado a cabo en el último mes. Aunque no entra en críticas hacia el anterior Ejecutivo, alaba los primeros pasos que ha realizado el Gobierno de Pedro Sánchez para cumplir los objetivos. Uno de ellos, la creación del cargo que ella ha asumido. Así lo destacó este martes en su primera comparecencia pública desde su nombramiento en un evento organizado por el PNUD de América Latina y el Caribe en el que se debatió la importancia de involucrar a la sociedad civil en el proceso de implementación de los ODS.

Con voluntad de demostrar que sus palabras en defensa del diálogo con la sociedad civil organizada serán hechos, Gallach y los representantes políticos de la delegación española desplazada para la ocasión —los citados ministros, el director general de Cooperación para el desarrollo, gobiernos autonómicos y locales— se reúnen antes del gran examen con un nutrido grupo de ONG. Agrupadas en la plataforma ciudadana Futuro en Común para impulsar los ODS en España, las entidades celebran el gesto, que no estaba previsto hasta hace una semana, y traen su propia lista de peticiones para seguir avanzando.

En una de las salas de la sede de la ONU en Nueva York, la que hasta hace un año fue su casa —Gallach fue secretaria general adjunta de Comunicaciones e Información Pública entre 2014 y 2017— la alta comisionada para la Agenda 2030 esboza algunos de sus planes futuros en su nueva labor. Menos de 24 horas antes del examen de evaluación, atiende esta entrevista con la prevención de que todavía no puede entrar en detalles debido a la brevedad de su mandato.

Pregunta. ¿Qué le impulsó a aceptar el cargo y dar el salto a la política?

Respuesta. Me convenció la determinación del presidente del Gobierno en utilizar esta agenda global para transformar verdaderamente España. Trabajé en la ONU cuando se adoptó la Agenda 2030, sobre todo en la divulgación de la misma: desde el branding hasta las campañas. Y cuando la entiendes, aunque no seas un experto en temas de desarrollo, salud, población o medio ambiente, comprendes que es la mejor oportunidad para hacer frente a los aspectos negativos que nos ha traído la globalización, fundamentalmente en temas sociales, económicos y medioambientales. Por eso decidí pedir un permiso para responder positivamente a la oferta del presidente del Gobierno, que es fabulosa.

P. ¿Cómo puede ayudar su experiencia en la ONU para su labor ahora?

R. Puede ayudar. Viví los últimos meses de discusión entre países para llegar a un acuerdo; y también los primeros años de movilización para que los países interiorizaran la agenda. Mi misión en esos momentos era utilizar la comunicación como herramienta de transparencia, para rendir cuentas y vincular a las personas dotándoles de conocimientos. Espero que esta experiencia me ayude en estos momentos en el trabajo a nivel nacional, aunque entiendo que este tiene muchísimo más calado en cuanto a vigilancia, trabajar con todos los indicadores y ver los resultados. Es decir, es de una concreción distinta de lo que he hecho antes.

P. ¿Ha hablado con Pedro Sánchez sobre sus competencias y capacidades de acción en caso de que detecte que ciertas políticas no son coherentes con la agenda?

Estaré alerta y trabajaré con la alta comisionada contra la pobreza infantil porque creo que es inaceptable que tengamos más de dos millones de menores en situación de riesgo y exclusión

R. Creo que la voluntad del presidente, como así me lo transmitió, y todas las acciones y decisiones que ha tomado hasta ahora el Gobierno, van en la dirección de hacer cumplir la Agenda. Es posible que haya discrepancias, pero confío en que lleguemos a acuerdos. Yo quiero actuar como movilizadora, agitadora de conciencias; estoy para ayudar a los ministerios, los departamentos, los equipos… No estoy para ser un voto de desempate. Lógicamente, habrá que discutir cuando haya discrepancias, que puede que las haya. Pero no me asusta porque creo que la visión del objetivo final está clarísima.

P. Según el informe recientemente publicado por la Sustainable Development Solutions Network (SDSN) de la ONU, España no aprueba en ninguno de los 17 objetivos, ¿cuál considera más urgente que aborde España?

R. Hay dos bloques de objetivos muy importantes que son los que España tiene que trabajar mucho. Primero, los que tienen que ver con la desigualdad. Tanto la de género, como la socio-económica que nos ha traído la crisis. Estamos viendo que, pese a la recuperación, muchas personas no consiguen salir de la precariedad. Algunas decisiones en este sentido ya se han ido tomando. El otro bloque lo forman los objetivos que tienen que ver con el medio ambiente, con nuestros bosques, ríos, con los problemas de desertificación, de gobierno rural… Personas y planeta. Me gustaría ahondar también en cómo utilizamos la educación para la sensibilización y cómo aprovechamos las redes de universidades, ciencia y tecnología para que, a través de los avances científicos, seamos capaces de buscar maneras más eficaces para aplicar la agenda.

P. ¿Esto será posible con los recortes en prestaciones sociales, educación y en la I+D que se han producido?

R. Sí que es una cuestión de recursos, pero hay una voluntad política. Se trata de que hacerlo mejor con los recursos que tenemos y de movilizar a otros actores, la sociedad y el sector privado. Tenemos que hacer alianzas público-privadas más variadas de las que tradicionalmente hacemos. Es muy importante porque esta agenda no solo se conseguirá movilizando recursos públicos, sino mucho más.

P. La lucha contra la desigualdad y la pobreza es una de las prioridades, pero ¿tendrá como alta comisionada capacidad propositiva para sugerir qué hacer para resolver estos problemas?

R. Una vez que el Plan ya ha analizado objetivo por objetivo, lo primero que voy a hacer es buscar a los responsables de cada uno de ellos y trabajar con los ministerios y administraciones del Estado, tanto la nacional, como autonómicas y locales. Algunas medidas ya se han tomado, como por ejemplo la reinstauración de la sanidad universal. Estaré alerta y trabajaré con la alta comisionada contra la pobreza infantil porque creo que es inaceptable que tengamos más de dos millones de menores en situación de riesgo y exclusión.

P. El feminismo en España ha tomado impulso en los últimos años, ¿cómo se puede beneficiar este movimiento de la Agenda 2030?

R. Esta agenda tendrá éxito y se conseguirá si las desigualdades de género se superan. La igualdad de género es una palanca para avanzar en todos los objetivos. Por tanto, el movimiento feminista no solo va a ayudar, sino que se beneficiará. Hay todo un proceso de refuerzo mutuo en positivo y tenemos que abordar los temas de violencia de género, de brecha salarial, de la situación de las niñas y la educación. La Agenda 2030 es profundamente feminista.

P. ¿Cómo planea trabajar con las organizaciones de la sociedad civil?

R. Uno de los aspectos que hará que tengamos éxito será nuestra capacidad de ser inclusivos. Por supuesto, trabajar con la administración general del Estado, pero tenemos que incorporar en el Consejo para el Desarrollo Sostenible a los grupos de organizaciones que trabajen en la Agenda. Estos días que he empezado ya a meterme en serio en estos temas desde la perspectiva española y he descubierto una gran movilización. La organización Futuro en Común es un socio absolutamente imprescindible.

No es posible que tengamos los índices de paro que tenemos, ni de desempleo juvenil o la precariedad laboral que pone a tantas familias en riesgo de exclusión

P. Teniendo en cuenta que España es un país altamente descentralizado y que muchas de las políticas que tienen que ver con los ODS son competencia de las comunidades autónomas o ayuntamientos, ¿cómo se va a organizar con los gobiernos regionales y locales?

R. Nos hemos dado cuenta de que, en los últimos meses, ha habido más avances en las ciudades y las comunidades autónomas que, en algunos casos, a nivel del Estado. Seremos capaces de encontrar las sinergias con mecanismos de diálogo. Como esta es una agenda que se tiene que aplicar de una manera descentralizada, el hecho de tener la organización del Estado que tenemos es positivo.

P. Se ha anunciado que para 2019 habrá una Estrategia Nacional para el Desarrollo Sostenible, ¿cómo debe ser?

R. Este es un tema que voy a tratar de abordar lo más pronto posible. Para poder tener la Estrategia el año que viene. Lo segundo será la gobernanza: organizar y actualizar el Grupo de Alto Nivel para la Agenda 2030 y el Consejo. Son dos temas importantes, aparte de ir identificando ya políticas concretas y medirlas para observar los cambios, porque la Estrategia nos va a llevar hasta el momento final, al 2030.

P. ¿La Estrategia establecerá metas y fechas de cumplimiento concretas?

R. Está por ver. Pero si queremos una estrategia que sea eficaz, tiene que ser muy robusta, detallada y concreta. Pero no puedo anticipar más porque nos pondremos en breve a trabajar en ella.

P. No sabemos si habrá metas con fechas concretas, pero sí tenemos ya la fotografía inicial de cómo está España respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, faltan datos. ¿Se comenzarán a elaborar estadísticas de los problemas de los que no se hace seguimiento?

R. Hay datos de 134 indicadores. Los otros faltan. Pero aún así, el esfuerzo que ha hecho el Instituto Nacional de Estadística con los ministerios ha sido fundamental para poder incorporar la mayor cantidad posible para traerlos a Naciones Unidas. Creo que somos uno de los países que presenta más indicadores. Solo haber hecho este esfuerzo es una señal positiva.

P. Uno de los datos que España no tiene es el del tiempo que dedican las mujeres en comparación con los hombres a tareas domésticas y de cuidados no remuneradas. ¿Considera necesario que se empiece a medir?

R. Es muy importante. Este es un dato que se mide en el Instituto Europeo para la Igualdad de Género cada dos años. Sin duda es necesario porque explicita la situación de desigualdad.

P. ¿Contará con presupuesto y equipo para realizar la labor de coordinación?

R. Estamos empezando. De momento, tengo un despacho. Espero tener todo lo necesario y estoy convencida de que así será. Lógicamente, uno siempre puede desear más.

P. Han pasado ya casi tres años dese la aprobación de los ODS. ¿Cree que España va un poco tarde en la implementación?

R. Es verdad que estos dos o tres años ha habido países que han hecho más recorrido porque empezaron de manera más vigorosa. Pero lo importante es que tenemos claro dónde queremos llegar y en estos momentos, la voluntad y la energía son totales. Vamos a mirar hacia adelante. Partimos de un plan excelente.

P. Un plan o la estrategia cuando llegue tiene que fijar adonde se quiere llegar, ¿cómo debe ser la España de 2030?

R. Yo me la imagino cumpliendo todos los Objetivos, las 169 metas, y siendo un ejemplo de un país inclusivo, más igualitario, que respeta el medio ambiente, que nos llena de orgullo y el que queremos dejar a las futuras generaciones. Creo que es el mayor reto que nos podemos poner y estoy convencida de que tenemos la guía adecuada. Ahora nos falta realizar un trabajo muy intenso, aunque la energía no nos va a faltar.

P. El desempleo es una de las mayores preocupaciones de los españoles, ¿cree que el mercado laboral permitirá que se avance hacia esa España?

R. Debería. No es posible que tengamos los índices de paro que tenemos, ni de desempleo juvenil o la precariedad laboral que pone a tantas familias en riesgo de exclusión. El Gobierno tiene que estar muy encima.

P. Además de todos los retos internos, como país rico España tiene una responsabilidad con los menos adelantados. ¿Se aumentarán los niveles de ayuda que durante la crisis se han visto recortados?

R. He hablado con el ministro Borrell de temas relacionados con la Agenda 2030. Lo que he escuchado de él es un compromiso con la cooperación española. Me ha gustado mucho que ha mencionado que la cantidad es muy importante, pero sobre todo la calidad. Estoy convencida de que el Ministerio de Exteriores va a hacer grandes esfuerzos para recuperar una cooperación de cantidad y de calidad.