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Foto: Santiago Arau

¿Cómo continuar en la lucha por la igualdad y el combate a la violencia contra las mujeres?

Por Katia Chávez de León, especialista en políticas públicas, derechos humanos y género.

 

Muchas han sido las mujeres que, con sus voces, consignas, acciones y mucho trabajo han luchado para que todas gocemos de los derechos con los que contamos. Muchas luchas se han emprendido y la voz de todas se ha materializado de distintas formas, pero este 2020 tendrá un lugar histórico en el corazón de México porque miles mujeres mostraron sobre sus calles el hartazgo, el enojo y la necesidad de exigir acciones contundentes para erradicar las violencias que nos atañen.

 

Igualmente, después de la marcha, las mujeres decidimos visibilizar la ausencia y el 9 de marzo paramos por todas aquellas que ya no están, que uno o muchos agresores les quitaron la vida, porque nunca tuvieron justicia, y su familia nunca tuvo respuesta, ante un sistema que se ha dedicado a normalizar la falta de una; la falta de todas.

 

No obstante, la pregunta sigue siendo: ¿Cómo continuar? Después de un 8M, un 9M, vienen días y días de esfuerzo, de seguir trabajando, de continuar con la lucha para seguir incidiendo.

 

En el sector gubernamental:

 

  • Trabajar a nivel federal y local en el fortalecimiento de las instancias que atienden a las mujeres en situación de violencia. Es necesario fortalecer la atención integral de los Centros de Justicia para las Mujeres, dotarlos de mayores recursos humanos y financieros, actualizar el modelo de atención, incluir un enfoque diferencial y poner especial énfasis en la violencia transgeneracional e incorporar un modelo de atención de la niñez ante estos casos.
  • Dotar a las instituciones con personal capacitado y con perfiles adecuados en temas de defensa de los derechos humanos de las mujeres, pero sobre todo hacer que la capacitación sea una tarea constante y un deber de actualización. Asimismo, incluir un programa de autocuidado para las y los servidores públicos.
  • Realizar los ajustes necesarios para fortalecer el mecanismo de la Alerta de Violencia de Género que inicialmente sirvió como catalizador de acciones a nivel local y para poner en la agenda la importancia del tema, pero actualmente presenta grandes desafíos como: su funcionalidad, su monitoreo, su cumplimiento y el seguimiento de las acciones en cada entidad federativa.
  • Crear acciones específicas para atender la violencia digital y las necesidades de las nuevas generaciones que están sufriendo otros tipos de violencia que, en el fondo tienen el mismo problema estructural, pero sus expresiones son distintas.
  • Operar las políticas necesarias que permitan visibilizar y atender las causas por las cuales algunas mujeres no pudieron ir a la marcha, no pudieron parar y no pueden acceder a otros tantos derechos, porque en un sistema desigual y patriarcal; son jefas de familia, no cuentan con una red de apoyo, realizan las labores de crianza, del cuidado y el trabajo doméstico.
  • Generar políticas integrales sin perder de vista las necesidades y falta de oportunidades a las que nos enfrentamos; tal como: las acciones preventivas y de atención en referencia al COVID-19. Es repensar esquemas y soluciones para las mujeres que son jefas de familia, la suspensión de clases sin espacios para el cuidado las y los hijos, las políticas laborales poco o nada flexibles y todo lo que conlleva para muchas mujeres el quedarse en cuarentena, la dependencia económica de su agresor y estar mayormente expuestas de forma constante a situaciones de violencia.

 

En el ámbito educativo:

 

  • Seguir trabajando con las niñas y niños y personas adolescentes para incorporar el análisis de los derechos humanos de las mujeres en su formación, la construcción de masculinidades positivas y la igualdad de oportunidades.
  • Incluir en los modelos educativos el estudio del feminismo y el estudio de los géneros.
  • Contar desde el profesorado con la firme convicción de la erradicación de las violencias contra las mujeres y trabajar todos los días educando en este ámbito en cada asignatura.

 

En el sector privado:

  • Concientizar a las empresas que sus mensajes sobre la marcha o “el paro” son discursos vacíos, si no fueron acompañados de un cambio organizacional importante, si no se han tomado acciones para incorporar la perspectiva de género de forma transversal, si aún no existe igualdad de oportunidades para niveles directivos, si aún no cuentan con protocolos contra el acoso y el hostigamiento sexual, y las sanciones pertinentes al respecto, si aún no cuentan con licencias de paternidad y maternidad, si todo esto no permitió visibilizar la problemáticas de sus colaboradoras y realizar acciones para atenderlas, entonces no hemos aprendido nada.
  • Lograr el compromiso de los medios de comunicación para generar políticas internas que permitan transversalizar la perspectiva de género, generar manuales de diseño editorial, no revictimizar a las mujeres, no reproducir estereotipos, reconocer el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia y revisar marco jurídico de las temáticas abordadas.

 

Aún nos falta tanto, pero sigamos trabajando, sigamos construyendo y deconstruyendo, porque como diría Catalina Ruíz Navarro: las mujeres que luchan se encuentran y sí, nos seguiremos encontrando en el día a día, en más marchas, en más instituciones, en más organizaciones, en más emergencias, tendiendo lazos sororos y seguiremos ganando espacios, y seguiremos trabajando por las mujeres que nos antecedieron, por las que nos faltan y por las nuevas generaciones.